Lolo ha proporcionado otra dimensión a la piel. Ha descubierto nuevas posibilidades de trabajarla, dando lugar a unas creaciones únicas que en pocos años han llamado la atención por su vanguardismo. Lo cierto es que la firma ha puesto al alcance del comercio unos diseños y unos acabados que hasta hace poco eran impensables para muchos profesionales.
En la actualidad la marca se ha convertido en una de las más importantes pioneras del sector de la marroquinería por la exclusividad de su trabajo y por la originalidad de su confección, que no tiene parangón en el mercado.
“La elaboración de todos nuestros artículos pasa unos estrictos controles de calidad. Se trata de un producto fabricado en Ubrique por artesanos del cuero altamente cualificados. Todos los materiales empleados son naturales, acordes con el medio ambiente. Su fabricación combina los conocimientos más antiguos de la artesanía del cuero con las técnicas más vanguardistas, dando como resultado esta maravilla, única y singular. Siempre utilizamos pieles nobles y muy seleccionadas para desarrollar con garantías este tipo de fabricación tan especial. Llegar a estos buenos resultados nos ha llevado tres años de intensa investigación y de pruebas. En estos momentos, Lolo no tiene competencia”, explica Diego David González, administrador de la marca.
Tres años de pruebas y de investigación
Hasta llegar a dar con el producto, tal y como se conoce hoy día, los responsables de la firma han trabajado tenazmente durante tres años. No cabe duda de que este grupo de maestros artesanos ha sabido aplicar con éxito el I+D+I. “Hemos logrado crear piezas únicas, irrepetibles, con las que la palabra exclusividad adquiere su verdadero significado. Los productos Lolo despiertan mucha curiosidad cuando se ven expuestos en los comercios, tal vez sea por su transparencia, viveza y amplia gama de colores. Generalmente la gente queda impactada cuando ve por primera vez nuestros diseños. La piel adquiere una dureza, una firmeza y una suavidad desconocidas hasta ahora. El proceso de fabricación se lleva a cabo de manera manual. No interviene apenas maquinaria. Este dato es el único que podemos desvelar sobre nuestro trabajo de confección”, apunta Diego D. González.
Matices naturales extraídos a mano
Lolo ha conectado con éxito con los gustos del consumidor, que se ha visto seducido por unos productos que refuerzan su imagen y que le dan un valor añadido en un mercado que tiende cada día más a la estandarización. “Lolo es un símbolo de elegancia y glamour, creación seductora de un gusto y luminosidad incomparable. Accesorio en piel de corte clásico que nunca pasará de moda. Llevándolo consigo es capaz de transformar un atuendo sencillo en distinguido. Para él, para ella, a cualquier edad y para cualquier ocasión. Un extenso colorido lleno de matices naturales extraídos a mano. De apariencia frágil, delicada y a la vez tan resistente. En la actualidad, contamos con una amplia gama de productos entre los que figuran tarjeteros, llaveros, artículos para el fumador (pureras, tabaqueras), libretas, corbateros, separa-páginas, juegos de escritorio compuestos por 6 piezas (vade, abrecartas, lapicero, bloc de notas, calendario y porta-fotos), algunas piezas de marroquinería para caballero y el portamonedas, que es nuestro buque insignia, con el que empezamos a abrir mercado. Además, hemos conseguido estar presentes en muy buenos comercios de España y estamos obteniendo resultados en países como Italia, Suecia, Inglaterra, Alemania y Japón. Y ahora estamos trabajando para abrir mercado en Estados Unidos”, subraya Diego González.
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