Para satisfacer a sus clientes y mantener su confianza Marroquinería Sigon recurre cada temporada a dos de sus grandes bazas: su buen hacer y su profesionalidad. Marroquinería Sigon, de la mano de José María González, traza durante cada campaña unas directrices claras de actuación basadas en renovar periódicamente sus diseños y sus colecciones, y en plantear al mismo tiempo nuevas estrategias comerciales que permitan a la empresa adaptarse a las demandas del consumidor. “Es difícil definir una línea de diseño concreta que vaya a determinar la moda en marroquinería de la próxima primavera-verano. Si echamos un vistazo a nuestras colecciones pronto nos damos cuenta que se toca todo. Aparecen los colores pastel, las pieles grabadas, principalmente la serpiente, las combinaciones de diferentes tipos de piel, y también aquellas otras que mezclan piel y tejido. Trabajamos tanto con napas y sintéticos como con nylon y paja. Otro de los grandes protagonistas de la temporada será el pachtwork, realizado con fotografías de portadas de revistas, de lugares, de paisajes,…También se llevarán las pedrerías sobre tejido. En cuanto a la gama de colores, el abanico de tonos será extenso y variado. Proliferará el azul marino, el rosa palo, el sepia, el beige, el taupe, el hielo envejecido,… Visto este resumen queda claro que has de proponer de todo. Nadie marca una línea y una tendencia, será el consumidor final el que se decante por una línea o por otra”, apunta José María González, gerente de la firma.
Se llevarán los bolsos pequeños y de bandolera cruzada
Marroquinería Sigon se dirige a un segmento de mercado medio, medioalto, que muestra un gran nivel de exigencia, y que exhibe un estilo muy personal y diferenciado. Para ellos, la firma propone unos diseños modernos y funcionales. “Las colecciones que proponemos son prácticas y muy versátiles. Lo más destacable es la polivalencia. Son muchos los fabricantes que han creado bolsos para llevar tanto de día como de noche. Es por ello que en este apartado predominan los bolsos pequeños y las bandoleras cruzadas cuyo diseño se adapta más fácilmente tanto a una intensa jornada de trabajo como a una noche de fiesta. Por ejemplo, tenemos un bolso de Barbara Milano que es reversible. Se trata de un bolso cruzado en el que una de las caras es de piel lisa y la otra de piel grabada en pitón. La bandolera también se combina, de tal forma que podemos tener dos bolsos en uno”, indica José María González.
La huella italiana
La empresa, ubicada en Barcelona, comercializa alguna de las marcas italianas más emblemáticas del sector de la marroquinería. Entre ellas figuran Blugirl-Blumarine, Nouvedive, Barbara Milano, Anna Cecere, Carraro y Passotti. Unas firmas que amalgaman eficazmente tradición y tecnología con el fin de desarrollar unos productos innovadores que se distinguen por su elevada creatividad. En este sentido, para José María González es vital en esta época de crisis “huir del low cost y apostar por el segmento medio de bolsos que es el que mantendrá la competitividad del sector. Tenemos que vender calidad, diseño, versatilidad, fantasía,…es decir, modelos que marquen la diferencia. Hay que distanciarse de los productos de bajo precio, porque en ese terreno tenemos la batalla perdida”, opina José María González.
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