Las propuestas que hemos visto en la recién celebrada Mipel nos avanzan el aumento del volumen de los bolsos, los tonos terrosos, la flexibilidad de las pieles, las texturas grabadas, los estampados y, muy especialmente las superficies arrugadas, plisadas o gofradas. Se nota un predominio de dos tendencias opuestas: el bolso simple y sin ornamentaciones superfluas y el que se nos propone muy enriquecido tanto a nivel de texturas como de aplicaciones ornamentales. No existen los términos medios. En cuanto a colores, los ocres, dorados, terrosos y vinosos, los más recomendados.
Asistimos a una tendencia de bolsos más construidos, accesorios pesados, pespunteados visibles, tachas… Retornan las mochilas, (y no solamente para el hombre) y también los bolsos ajustados a la cintura.
Monederos, también grandes e inspirados en los años 80 aunque, a veces, excepcionalmente también se proponen los pequeñísimos cuando se requiere elegancia y glamour. En esta línea de marroquinería observamos decoraciones inspiradas en el fuego, aspectos sillería, vintage, y detalles japoneses.
¿Cuál es la anticipación para la inmediata primavera verano 2008? En esta temporada veremos confirmado en crecimiento de los volúmenes pero en contraposición también los pequeños y pequeñísimos estarán de actualidad. Se aportará por las texturas mórbidas aunque aparentemente tengan la imagen de estructuradas. Detalles funcionales y todavía importancia de los pequeños accesorios. Colores fríos, claros y en particular en los vestidos y, en oposición, el neon intenso, fresco y dinámico, los colores de las especias y los tonos secos y deshidratados.
Patronajes simples
Simplicidad y clasicismo en los portafolios de ejecutivo y en los bolsos urbanos para las que apuestan por el color pero que prefieren las formas sencillas.
Tonos terrosos en dos versiones distintas
En ambos bolsos, las asas son dobles y cortas pero mientras que en uno de ellos destacan los juveniles grafismos, en el otro son los trenzados de las asas los que acaparan la atención.
El tacto de la flexibilidad
En tono ocre o en rojo Burdeos, la flexibilidad, dulce al tacto, contrasta con la dureza de las tachuelas.
Minimalismo pero con discretos adornos
Se trata de bolsos muy minimalistas que toman, como colgante, algunos detalles coordinados.
Pieles grabadas y asas cortas
Estilo Kelly y colores marfil para estos dos bolsos de doble asa corta.
El color ocre
Los tonos ocres para los bolsos urbanos y también para los portafolios.
Ornamentaciones metálicas
Brillos plateados o dorados en las hebillas o adornos de los bolsos y cinturones que huyen de la sencillez.
Gofrados o arrugados
Los gofrados y los dorados siguen en primera línea. En estas dos propuestas, a partir de superficies arrugadas o gofradas sobre imitación pelo.
Arrugados gofrados y formas geométricas
Dos propuestas distintas pero basadas en el punto común de: la superficie muy elaborada.
Ornamentados
La bolsa judía y la inspirada en un marcado espíritu vintage rebosan exuberancia.
Los bolsos estampados
Bien sea imitando las manchas felinas o los nuevos diseños de máxima actualidad, los estampados personalizan los bolsos extraordinariamente.
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