La Espuela presenta sus nuevas colecciones para la temporada otoño-invierno 2007-2008. Fiel a su línea de trabajo, la firma mantiene el espíritu innovador que le ha inspirado desde sus inicios.
Sus avanzadas propuestas son fruto de horas de investigación y dedicación. En La Espuela saben que la competitividad pasa por la renovación.
Renovación de ideas, de muestrarios y de diseños. La tendencia a seguir es la que marca el consumidor. Un objetivo que Manuel Ramírez y José Luís Peña están cumpliendo cada campaña. ”Estamos atentos y muy pendientes de todo aquello que pasa en el mercado. Estudiamos las necesidades de nuestros clientes, escuchamos sus propuestas, y en función de todos estos aspectos comenzamos nuestra labor de creación”.
Armonía de texturas y colores
Para el próximo otoño, La Espuela ha desarrollado unas colecciones vibrantes, gracias a sus sofisticadas y elegantes combinaciones de texturas y colores. Se trata de unos diseños muy efectistas, con los que se pretende proporcionar, a aquellos que los adquieran, una imagen muy personal y exclusiva. “Nuestro cliente sabe lo que quiere, no sólo busca calidad, sino también un producto que le diferencie, que le dé imagen y prestigio”, señala Manuel Ramírez.
La Espuela se decanta por las pieles exóticas, siempre atractivas y sugerentes, y que están recibiendo una gran acogida entre los consumidores. “Hemos elegido pieles grabadas, como el caimán y la avestruz, y también incorporamos modelos en carabú o en alce. Nuestra intención es ofrecer diversidad para llegar a segmentos de mercado diferentes, aunque, eso sí, todos ellos situados en un nivel medio alto” .
Especialmente llamativa es la línea que presenta el alce combinado con oro y con leopardo, así como aquella, algo más innovadora, en la que el estampado imita la piel de la vaca.
En cuanto al colorido, la firma ha seleccionado un abanico de tonalidades muy llevables y discretas. Los grandes protagonistas son el crema, el negro y, por supuesto, el marrón en sus diferentes variedades, entre las que figuran el habana y el tabaco. Sin obviar los tonos metalizados, que aparecen complementando algunos artículos, ya sea en ribetes o en pequeños detalles.
A por la diversificación
En La Espuela no se han olvidado de sus conocidos bolsos, aquellos que llevan el logotipo de la marca serigrafiado, y que el próximo otoño se mostrarán más actuales que nunca, ya que incorporan detalles en oro, y en otro tipo de colores metálicos.
En cuanto al modelaje, la marca demuestra su gran funcionalidad. La gama de productos incorpora tanto bolsos grandes como medianos, para satisfacer a una demanda que cada vez resulta más diversa en cuanto a gustos y necesidades. “Pensando en el público vamos potenciando nuestra oferta que abarca desde bolsos, billeteros, monederos, producto de pequeña marroquinería, cinturones y calzado”, apunta Manuel Ramírez.
Además de estas colecciones, los responsables de La Espuela desarrollan otro tipo de colecciones, con unos diseños muy especiales, para surtir a las ocho tiendas de las que dispone la firma.
Abriendo mercados
El trabajo de La Espuela comienza a ser conocido y a dar sus frutos en el exterior. Manuel Ramírez está convencido de que “a nivel internacional sólo se puede competir si creas un artículo de calidad, elaborado con las mejores pieles y fornituras. Tenemos que diferenciarnos por nuestro buen hacer y por la cuidada selección de las materias primas. Este método de trabajo nos ha permitido estar presente en Estados Unidos, e iniciar contactos con países como Kuwait y Dinamarca”.
En estos momentos, en los que el mercado es altamente competitivo, Ramírez piensa que lo más importante “es saber marcar tendencia, mimando la calidad de los productos, sus acabados y su diseño, y manteniendo los principios del trabajo artesanal, que es lo que nos define”.
|