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Le Cuir a Paris. Propuestas basadas en la metamorfosis
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El invierno 2009/2010 de Le Cuir a Paris se basa en la metamorfosis. Humores, formas y colores se convierten en indisociables. A partir de esta fuente de inspiración, surgen cinco historias en torno a las cuales se dibujan las materias y colores del próximo invierno.
Hechizados, Embrujados, Petrificados, Animados e Inspirados, son los cinco temas propuestos por el certamen francés.
Se trata de una extraña galería de la evolución donde se encuentran mezclados: gárgolas y estratos geológicos, esqueletos de animales prehistóricos, marcas de hongos maléficos, piel de rana hinchada de vanidad, sapos viscosos convertidos en encantadores príncipes azules, plomo convertido en oro, reflejos irisados de c colas de sirenas, escamas resplandecientes de angulas de mar, medusas gelatinosas, vestidos de telas crujientes y pesados estandartes de castillos embrujados.
Una bruja buena y un hada mala nos han otorgado un don. Ellas han permitido a las materias y a los colores, invadir nuestro universo y nos proponen cinco historias.
Hechizo
A principios de noviembre, una neblina aterciopelada cubre los muelles plomizos de la ciudad. El sedoso pelo de un gato electriza la palma abierta de una mano enguantada. El hábil desorden de un tocador turba el lujo acogedor de una habitación de hotel. En medio de la campiña inglesa, ramas y troncos entremezclados esconden la techumbre de una casa encantada.
Colores brumosos, aterciopelados y disolutos: Gris ceniza, azul shetland, verde viejo, malva apagado, rosa rubor, marrón peluche.
Embrujo
Las expresiones son exageradas, recalcadas: ojeras ennegrecidas, pestañas aladas de mariposas, cabellos exuberantes y brillantes.
Accesorios, peinados y maquillajes interpretan una partitura “border line” en el límite del disfraz. En una búsqueda exacerbada de la diferencia, se manipula lo decorativo hasta la decadencia. Tonos cambiantes, cálidos, inquietantes: Ámbar, estaño, caldero, fuego, veneno.
Petrificado
Las materias organizan un paisaje extraño poblado de seres mitad hombre, mitad animal. Un jardín de invierno, una selva acuática. Peces de piedra, enredaderas, insectos de agua parecen surgir del imaginario prehistórico. Los sauces lloran inclinándose sobre las cascadas. Hierbas y piedras se hunden en el río cubriendo la piel moteada de las ranas.
Tonos fríos, neutros azulados, cerdosos: Cáscada, guijarro, pelo, lodo, ruina, vidrios rotos, rana.
Animado
La técnica nos une y nos aisla. Los avatares de los super héroes filtrean con los personajes de los cuentos de hadas. Pinocho se divierte con Superman. Arlequín se burla del sportwear. El rojo se tiñe de turquesa. Las imágenes virtuales entran en los comics. La foto se vuelve animada. La escultura inspira el vídeo.
Colores genéricos: Petróleo, negro, lapislázuli, shocking, blanco, rojo.
Inspirado
En busca de referencias volvemos a lugares colectivos de nuestra infancia: la iglesia, el comedor del colegio, las bibliotecas. Enumeramos las bellas materias de los deportes tradicionales: polo, equitación, rugby, caza a caballo. Dejamos a un lado los uniformes, marinos invernales, capuchas de soldado, galones y decoración. Reinventamos un “worker” urbano, un pionero moderno que reinterpreta los códigos clásicos.
Colores de biblioteca: Verde, sepia, azul tinta, castaño cobre, blanco manuscrito.
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